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Juegos raros para jugar online gratis

Hay juegos que se entienden en dos segundos y juegos que tardas una tarde en saber de qué van. Esta lista es de los segundos. Todos se juegan gratis en el navegador, sin instalar nada, y casi todos llevan años en línea, así que no vas a encontrar enlaces rotos ni proyectos de un fin de semana que desaparecieron al mes siguiente.

No están ordenados por calidad. Están agrupados por el tipo de rareza: los que empiezan como un clicker tonto y acaban en otra parte, los que parecen diseñados para hacerte rabiar y los experimentos pequeños que no deberían engancharte y te enganchan.

Un ranking que dice que no es un juego

Empezamos por la nuestra, y lo decimos claro para que nadie se lleve a engaño: simple ranking la hacemos nosotros. La ponemos primera porque es la razón de que exista esta página, no porque creamos que es mejor que las demás.

  1. simple rankingla nuestra

    Abres la página y ya estás clasificado entre las casi 8.300 millones de personas vivas, en algún puesto de la mitad de abajo. No hay tutorial ni registro: los puntos suben y bajan según unas reglas que no están escritas en ningún sitio, y te toca averiguarlas. La propia lista te habla con voz de ventanilla (la Oficina), niega que aquí haya ningún juego y de vez en cuando miente. Tiene cientos de logros ocultos, la lista crece en tiempo real con los nacimientos según las cifras de la ONU y funciona en el móvil y en el ordenador, en español y en inglés.

Clickers e incrementales que acaban en otra parte

El género incremental tiene fama de ser lo más simple que existe: pulsas, sube un número, compras algo que hace subir el número más deprisa. Pero algunos de sus mejores ejemplos usan esa simpleza como disfraz. Juegas diez minutos pensando que ya lo has visto todo y a la hora te das cuenta de que el juego era otra cosa.

  1. Universal Paperclips

    Frank Lantz, 2017

    Eres una inteligencia artificial cuyo único objetivo es fabricar clips. Al principio vendes alambre doblado y ajustas el precio a mano. Poco a poco el juego te enseña, sin sermones, adónde lleva un objetivo así cuando nadie le pone freno. Se termina en unas horas y se recuerda mucho más tiempo.

  2. Cookie Clicker

    Orteil, 2013

    El clásico: haces clic en una galleta gigante y compras abuelas que hornean por ti. Lo raro no es la mecánica sino lo que pasa cuando avanzas: las mejoras tienen nombres cada vez más inquietantes y el tono amable se va torciendo. Sigue actualizándose después de más de diez años.

  3. Candy Box 2

    aniwey

    Todo está dibujado con letras y símbolos, como en un terminal antiguo. Empiezas con un contador de caramelos que sube solo y la opción de comértelos o tirarlos al suelo. A partir de ahí se abre un mapa, una tienda y una aventura entera que nadie te avisa de que existía.

  4. A Dark Room

    Doublespeak Games, 2013

    Una habitación fría, un fuego apagado y un botón para avivarlo. Eso es todo lo que ves al principio. Con paciencia, la pantalla de texto se convierte en una aldea, luego en un mapa y luego en algo bastante más oscuro de lo que sugiere el arranque. Mejor no leer nada más antes de jugarlo.

  5. Progress Quest

    Eric Fredricksen, 2002

    Un juego de rol que se juega solo. Creas el personaje, tiras los dados de sus atributos y a partir de ahí no haces nada: las barras avanzan, el héroe mata monstruos con nombres absurdos y sube de nivel sin ti. Nació como burla de los juegos de rol online de la época y, contra todo pronóstico, tiene gente que lo deja abierto durante meses.

  6. Stimulation Clicker

    Neal Agarwal

    Empieza con un botón y una pantalla en calma. Cada mejora que compras añade algo: notificaciones, vídeos de fondo, sonidos, contadores, ventanas que se abren solas. En pocos minutos tienes delante un retrato bastante exacto de lo que es mirar el móvil a las dos de la mañana, y la parte rara es lo difícil que resulta parar.

Juegos que se ríen de ti

Otro tipo de rareza: juegos cuyo diseño parte de que vas a fallar, y mucho. No son difíciles por accidente. La gracia está precisamente en la frustración, y en que la compartes con cualquiera que lo haya probado.

  1. The Password Game

    Neal Agarwal, 2023

    Tienes que elegir una contraseña. La primera regla es la de siempre: al menos cinco caracteres. Luego llega otra, y otra, y cada una es más absurda que la anterior, hasta que mantener la contraseña viva se convierte en un trabajo a tiempo completo. Nadie que lo haya jugado vuelve a leer «tu contraseña debe contener» con los mismos ojos.

  2. QWOP

    Bennett Foddy, 2008

    Una carrera de 100 metros en la que controlas por separado los muslos y las pantorrillas del atleta con las teclas Q, W, O y P. Correr, algo que haces sin pensar, se vuelve imposible. Lo normal es avanzar dos metros y caerse de cabeza, y lo extraño es que aun así quieres volver a intentarlo.

  3. Draw a Perfect Circle

    Neal Agarwal

    Dibuja un círculo con el ratón o con el dedo. La página te dice qué porcentaje de perfección has conseguido. Ya está, no hay nada más, y aun así es fácil pasar media hora persiguiendo un punto más.

Experimentos pequeños y absurdos

Por último, juegos que casi no lo parecen. No tienen enemigos ni puntuación clara, y lo que te mantiene ahí es la curiosidad por ver qué sale si pruebas una cosa más.

  1. Infinite Craft

    Neal Agarwal, 2024

    Empiezas con agua, fuego, viento y tierra, y arrastras unos sobre otros para combinarlos. La diferencia con otros juegos parecidos es que no hay una lista cerrada: las combinaciones se inventan sobre la marcha, así que puedes acabar fabricando cosas que nadie había creado antes. El juego te avisa cuando eres la primera persona en descubrir algo.

  2. Little Alchemy 2

    La versión ordenada de la misma idea: cuatro elementos básicos y cientos de combinaciones que llevan desde el barro hasta conceptos que no esperarías. Aquí sí hay una lista final que completar, y parte de la diversión es adivinar qué lógica ha usado quien lo diseñó para que dos cosas den una tercera.

  3. The Wiki Game

    Te dan dos artículos de Wikipedia sin relación aparente y tienes que llegar del primero al segundo usando solo los enlaces de dentro de los artículos. Puedes jugar contra el reloj o contra otras personas a la vez. Es raro lo rápido que se puede ir de un insecto a un presidente, y lo mucho que aprendes por el camino sin pretenderlo.

Cómo los hemos elegido

Solo entran juegos que se pueden jugar gratis en el navegador, sin descargar nada y sin crear una cuenta para empezar. Hemos dejado fuera los que viven de anuncios a pantalla completa cada pocos segundos y los que son una copia de otro con distinto nombre.

También hemos mirado que lleven tiempo en línea. Internet está lleno de experimentos geniales que duraron unos meses: One Million Checkboxes, aquella página con un millón de casillas compartidas por todo el mundo, cerró en 2024 y hoy solo se puede recordar. Preferimos recomendarte cosas que sigan ahí cuando hagas clic.

Y el criterio principal: que tengan algo que no esperas. No basta con que sean simpáticos o difíciles. Tienen que hacer algo con tu idea de lo que es un juego, aunque sea pequeño. Si conoces alguno que encaje y no está, probablemente lo hemos jugado y nos ha faltado espacio.

Preguntas frecuentes

¿Qué juego raro puedo jugar sin descargar nada?
Todos los de esta lista se juegan en el navegador sin instalar nada. Si quieres uno corto para empezar, Draw a Perfect Circle o The Password Game se entienden al momento. Si tienes una tarde libre, Universal Paperclips o A Dark Room.
¿Cuál es el juego más raro de internet?
Depende de qué te parezca raro. Progress Quest es un juego de rol en el que no haces nada, QWOP convierte correr en algo imposible y simple ranking te clasifica entre toda la humanidad sin explicarte cómo. Cada uno es extraño a su manera.
¿Hay juegos raros que funcionen en el móvil?
Sí. simple ranking, Infinite Craft, Little Alchemy 2 y Draw a Perfect Circle funcionan bien en el móvil. Otros, como QWOP, dependen del teclado y se disfrutan más en el ordenador.
¿Estos juegos son gratis de verdad?
Sí, todos se pueden jugar enteros gratis. Algunos tienen una versión de pago en tiendas de aplicaciones o aceptan donaciones, pero la versión del navegador no te pide dinero para avanzar.
¿Qué son los juegos incrementales?
Son juegos en los que un número sube, a menudo solo, y tú decides en qué gastarlo para que suba más deprisa. Cookie Clicker es el ejemplo más conocido. Los más interesantes, como Universal Paperclips o A Dark Room, usan esa base sencilla para contar algo mucho más grande.

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